domingo, 5 de febrero de 2017

Indumentaria del siglo XIX: ¿una época desconocida para algunos...?

"Nadie sabe cómo se vestía hace un siglo y eso te permite algunas licencias, pero un uniforme no te lo puedes inventar. El vestuario de estos soldados, además, es un hallazgo histórico." (Sobre el vestuario de "Los últimos de Filipinas" 2017).

Hay frases desafortunadas y, como en este caso, pueden dar lugar a equívocos.
Utilizar la palabra "nadie" implica ignorar el trabajo de los investigadores de la indumentaria y despreciar aquellas personas que sí saben sobre este tema, e incluso aquellas otras que guardan en sus casas como tesoros fotografías y ropa de sus antepasados.

En cuanto al "hallazgo histórico", quizá no sepa que se conservan en varios museos uniformes de rayadillo utilizados en Cuba y Filipinas, entre otros el del Capitán Médico Santiago Ramón y Cajal.
Para los interesados aquí otro enlace con más información: ¡Rayadillo!


Y aunque no soy una experta en indumentaria del siglo XIX, quizás por ser la época más fácil para documentarse, basta con asomarse a Internet para encontrar cientos de enlaces e imágenes.

Imágenes de La Revista Ilustrada de los años entre 1880 y 1890 (colección particular).

  


  





     

    




martes, 31 de enero de 2017

Película: La dama del armiño (1947)

La dama del armiño (1947) película dirigida por Eusebio Fernández Ardavín.


SINOPSIS
Hay épocas que son bastante fáciles de reflejar la indumentaria de la gente de la Corte o con poder adquisitivo alto en películas y series. Los siglos XVI y XVII son dos de ellas. Por supuesto ayuda los numerosos retratos que han llegado hasta nuestros días. Sin embargo el responsable de vestuario se enfrenta al difícil «arte» de conseguir que la silueta, corte y los tejidos empleados sean lo más ajustados y creíbles a la realidad de aquellos años. 
En cambio es mucho más difícil que queden reflejados de manera correcta el resto de los estamentos sociales.

En la película La dama del armiño, ambientada a finales de los años setenta (ya que así está datada la pintura) los trajes de la gente de poder adquisitivo alto se salvan por tener un cierto parecido con los retratos de la segunda mitad del siglo XVI. No tanto las lechuguillas ya que no siguen la moda de aquellos años (realmente se conforman con hacer cuellos anodinos) y las calzas o muslos de los hombres jóvenes, o de buen ver, habrían quedado mejor más abombados y enseñando bragueta. 

 

       

A la dueña de doña Catalina tal vez le hubiera ido bien llevar una toca, como corresponde a su edad y función casera. 


La ropilla que lleva Samuel, joven judío converso, que además es orfebre, es obsoleta y no se llevaba abierta (mucho menos en un acto solemne). La hechura del calzón tampoco se ajusta a los años de la segunda mitad del siglo XVI. Y, por supuesto, llevaría zapatos y medias. ¡No botas con tacón!

 

La ropa de uno de los judíos conversos, al ser hombre mayor, es correcta, pero no así los zapatos que parecen de finales del siglo XVII. 


Por último recordar que La dama del armiño está atribuida a Sofonisba Anguissola y datada a comienzo de los 90. Y que la prenda que luce la mujer lleva piel de lince.




miércoles, 28 de diciembre de 2016

Conferencias 2016

Ahora que vamos a cerrar el año, aprovecho para comentar brevemente las dos conferencias que he dado.

En julio, respondiendo a la invitación de Madrigal Medieval, estuve en Madrigal de las Altas Torres, un precioso pueblo de la provincia de Ávila, cuna de la reina Isabel la Católica. Allí todos los años, celebran con una recreación el matrimonio de doña Isabel de Portugal con el rey Juan II de Castilla, padres de la reina Isabel. Con este motivo, mi charla se centró en la vestimenta de los últimos monarcas de la dinastía Trastámara.




En octubre fui a Pamplona para dar una conferencia sobre  la indumentaria de los personajes que aparecen en el retablo de la iglesia de San Julián de Ororbia. El pintor, todavía hoy conocido como Maestro de Ororbia, creó esta magnífica obra de arte en los años 30 del siglo XVI. Esta iniciativa surgió gracias a Patrimonio para Jóvenes, una asociación navarra que descubre y comparte el maravilloso patrimonio artístico de nuestro país a jóvenes universitarios.


Quiero agradecer tanto a Pablo Gónzalez, presidente de la Asociación Las Cuatro Puertas, y a María Pilar Martínez Arce, de Patrimonio para Jóvenes, la invitación y las facilidades que me ofrecieron para dar las charlas.   



viernes, 25 de noviembre de 2016

Personajes secundarios en el arte (7)

Soldados de la primera mitad del XVI.

Primera mitad del siglo XVI. Retablo santas y María Magdalena, Santa Lucía, Capilla de San Pedro, Catedral de Ávila (detalle)

lunes, 14 de noviembre de 2016

Los PANTUFLOS

Era un calzado de origen francés que no llevaba talón. La suela podía ser de cuero o de corcho. Se solían forrar con tela.

En general iba junto con el borceguí.

H. 1475. Martirio de S. Lorenzo en la parrilla, Maestro de Budapest, Museo de Burgos (detalle)

1502. Rimado de la conquista de Granada, Pedro Marcuello (detalle)

H. 1540. Portugués. Códice Madrazo-Daza,  Biblioteca Nacional, Madrid (detalle)

En el siglo XVII es considerado calzado anticuado, usándose para estar por casa.

1609. La vida de Ignacio de Loyola, grabados de Pedro Pablo Rubens (detalle)


Bibliografía: 
  • Bernis Madrazo, Carmen: Indumentaria medieval española. Instituto Diego Velázquez, Consejo Superior de Investigaciones Científicas, CSIC, 1956.
  • Bernis Madrazo, Carmen: Trajes y modas en la España de los Reyes Católicos. Consejo Superior de Investigaciones Científicas, CSIC, 1975.
  • Bernis Madrazo, Carmen: Indumentaria española en tiempos de Carlos V. Madrid: Instituto Diego Velázquez (Consejo Superior de Investigaciones Científicas, CSIC), 1962.
  • Herrero García, Miguel: Oficios populares en la sociedad de Lope de Vega. Madrid, Castalia, 1977.
  • Sigüenza Pelarda, Cristina: La moda en el vestir en la pintura gótica aragonesa. Institución “Fernando El Católico”, Excma. Diputación de Zaragoza.

martes, 25 de octubre de 2016

Series Isabel - Carlos V

Estética y modernidad no tienen por qué estar reñidas a la hora de crear un vestuario de época. Las claves están en conseguir adaptar ambos conceptos, que se acoplen, para que sean creíbles y, sobre todo, para que los espectadores aprendan que antiguamente la gente se arreglaba de una manera diferente, por lo que su forma de comportarse, andar, comer, divertirse, etc., dependía también del diseño, las telas y los colores de sus vestidos.  

Hoy comentamos los aciertos de la serie Isabel y la de Carlos, Rey Emperador 

Isabel


  
Toca. 
  
 
Camisa.

Saya con verdugos.

Tiras en las doncellas. Manguillas.

 Vestido con pliegues entre la gente mayor.


Capirotes, aunque con sus peros... cresta demasiado larga y sólo lo llevarían letrados y doctores con su respectiva beca.

Sayo ajustado al pecho con mangas abiertas.

Carlos, Rey Emperador

  Personaje de la izquierda: ropa francesa, cofia bajo gorra.
Carlos: gorra y aderezos.

     
Calzas (ojo con las arrugas)
Mangas: se confeccionaban de manera variada y caprichosa.
Isabel de Portugal: Corpete.
Carlos: camisa fruncida.

Sayón para hombres maduros o adustos. 

Zapatos con cuchilladas.

Este tipo de ropeta sería correcto para otros personajes, pero no para un príncipe. A esta edad, Felipe II (si es que es Felipe), iría con sayo.


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